martes, 11 de octubre de 2011

Y así llovía y llovía...




Lluvia,
tormenta de Eva
De abajo hacia arriba
Sube el agua fría inundando el cielo
mojando el sueño
Tú, empapada de mí
de sudor ajeno, vano sacramento
manzana roja que casi comí
y así
traicionó el querubín
se cortó las alas
dispuesto a morir
y nació
de la pena, la tierra y del hombre, la nada
una madrugada
de san Valentín
Y comenzó
cavando hondo
buscando el pozo de promesas sumisas
a rostros de antaño
sonrisas heridas
creyendo tan firme
En Sabina y su tía
que ironía
Y así volvió
hojas en blanco
acordes agudos
telefonos rotos y camas vacías
Robando caricias
cosechando anhelos
y labios usados
Tan difuminados que ni el bello rostro recordaría.

No hay comentarios:

Publicar un comentario