martes, 11 de septiembre de 2012
Resucitar...
Y cuando llegue la mañana, la oscuridad lo habrá consumido todo....
Deja que el viento se lleve los sabores del buen vino, deja salir las nubes por el balcón. Sacude el cuerpo, respira, respira, respira.
Cálida, clara y serena. Almíbar de pobres, se escurre la ira entre sus piernas.
Mátame lento, al ritmo de las olas que rompen en la arena, al compás de tu cuerpo jadeante, claustro de muchos, cuna de nadie.
Luna asediada por tantas promesas, llora tu idilio sobre este suelo, sobre esta garganta rasguñada. Renuncia al rojo de la sangre derramada, respira, respira, respira.
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