Hay cierta felicidad que se escapa de la sinceridad de la
palabra, es como un sentimiento agresivo y fulminante que detiene el corazón y
nos eleva a un estado de euforia que nos hacer sentirnos inmortales. Y como
ven, una vez más se quedan cortas las palabras.
Es un año nuevo, por primera vez siento que es realmente un
año nuevo, algo está comenzando, algo se está tejiendo en la incertidumbre de
mi mañana, y eso me hace feliz!
Hoy mi noche esta llena de todas esas sonrisas que añoré
durante un sinfín de madrugadas de soledad y sueño profundo, hoy estoy
comprendiendo, realizando, pero sobretodo recibiendo todos esos susurros
minúsculos pero estruendosos que se alumbraron en la penumbra de un alma
desgarrada y tambaleante.
Ahora voy perdiendo el miedo, poco a poco, pero cada vez más
rápido y empiezo a deslumbrar una lluvia de libertad que refresca este cuerpo
renovado.
Gracias, ahora agradezco todo aquello bien o mal atravesado
en mi camino, y si, puedo divisar al caminante por primera vez, puedo bajar la
mirada y entender que son estos mis pies.
