domingo, 10 de octubre de 2010

Lima, lima, lima.

Lima, lima, lima. Paraíso de tesoros inimaginables, fuente de alegría y encanto, manantial de amor, libertad y vida. ¿Dónde estás? Te me perdiste entre nubes y montañas aquella terrible noche y nunca más te pude alcanzar. ¿Por qué vuelas tan rápido? Desciendes a toda velocidad los escalones del pasado y te sumerges entre los más recónditos pasillos hasta que casi te pierdo, no te veo, y sin embargo se dónde estás, pero no puedo llegar hasta ti. Huyes como un cobarde ladrón pues sabes te has robado lo más preciado, lo que más amo, y sin embargo rehúsas a devolvérmelo, te opones rotundamente a que pueda seguir mi camino y me obligas a buscarte y rebuscarte en mis sueños, en las personas, los olores, las texturas y sabores. No entiendes, no comprendes que me tengo que ir, me esperan allá, déjame ir; No puedo correr tras de ti por la eternidad, no puedes obligarme a que me quede contigo, es hora que otro tome tu lugar, es hora que pases ese paquete y lo dejes avanzar, siempre te lo he dicho, no te voy a olvidar, pero es hora, es hora.
Libérame de esta maldita carrera sin meta ni final, no quiero ser más tu prisionera, quiero ser tu amiga, quiero que camines conmigo, no dejarte atrás, no podría eso jamás.

Lima, lima, lima. Me critican por amarte tanto ¿Y yo que puedo hacer? ¿Acaso Romeo y Julieta no murieron por amor? En ti volví a nacer, me pariste de tus entrañas y contigo caminé, me enseñaste a volar, a creer, a soñar; Cierro mis ojos y cada esquina, cada calle, cada rincón, cada sofá me llaman a gritos diciendo ¿Dónde estás? Por qué no les explicas tú mi querida que me tuve que marchar, que entre las nubes me fui pero voy a regresar, algún día cuando use canas y ropa de poco color, que mis pies estén cansados y quieran descansar, volveré a vivir con tigo, con ellos, con todos y así en lo tenue de un atardecer volveremos a respirar juntos por ultima vez.

Lima, lima, lima. Me voy, ahora sí me voy, tengo miedo, miedo de perderte, miedo de olvidarte, miedo de no saber cómo volver a ti. Miedo de que me olvides y después me rechaces, miedo no poder vivir sin ti y perder la cordura, miedo de morir de ausencia, miedo de dejarte y perderme a mí, de quedar vacía, miedo de reemplazarte y traicionarte. Miedo de despertar con el sonido de tu ausencia, de correr hacia adelante y no me quieren como me quieres, miedo, tengo miedo mucho miedo. Pero tu me enseñaste a ser valiente, a tener coraje y saltar al vacío de un desierto sin aguas, y hoy voy a saltar así como lo hice un día al frío de tus aguas, hoy salto al extraño presente, Bogotá.

No hay comentarios:

Publicar un comentario