Vivimos en realidades paralelas que por un soplo de luna incalculable se cruzaron, para seguir siendo paralelas.
Voy a ahogarte con palabras hasta olvidarte, hasta olvidarme.
Hasta que la luna sea luna de nuevo.
Y brille sin tu sombra.
Sin tu ausencia.
FIN
Nunca se dice adiós, se dice te amo. Por lo menos eso decía la gran chamana. Nunca entendí muchas cosas de su ausencia, de pronto porque en medio de mi orgullo me dediqué a enterrarla. Y aunque sus palabras nunca decidieron desbocarse en mí, al igual que sus miradas; hoy quiero decirle-corriendo el riesgo que nunca lea esto- que la extraño, que a veces el pasado cuando no se cierra bien suele revolcarse y hoy mi recuerdo se revuelca en usted.
ResponderEliminar