Se me perdió una niña, llevaba zapatos de goma rojos y un pañuelo lila enrollado en su cuello que nunca conservaba su olor a vainillia.
Salimos a dar una vuelta, ibamos cantando, soñando con viajar juntas por el mundo cantando canciones, escribiendo poemas y tomando vino. Soñábamos con la brisa, los paisajes y los quesos de bretaña, el modernismo de barcelona, la opera de italia y la magia de París. Caminábamos seguras de que encontraríamos más razones para sonreir que motivos para llorar...
Cuando creo encontrarla vuelvo a perderla, parece que jugáramos a las escondidas sólo que ya no se cual es la que se esconde y cual es la que busca...
No hay comentarios:
Publicar un comentario